La cura o tratamiento facial epigenético es una innovadora rama de la dermocosmética que utiliza activos para modular la expresión genética de la piel, revirtiendo signos de envejecimiento, mejorando la firmeza y reduciendo arrugas. Actúa «reprogramando» las células para comportarse como más jóvenes, logrando resultados visibles en hidratación, luminosidad y reducción de arrugas desde las primeras sesiones.